martes, 23 de diciembre de 2008

El baúl de Chus

Introducción

Chus es mi amiga. Jamás nos hemos visto, Chus es de mi misma edad, más o menos, nuestros gustos son dispares, apenas nos oímos la voz, como mucho cada cuatro o cinco meses o más. No hay tensión sexual entre nosotros, ella está felizmente casada y yo soy un desastre, ella es setecientas veces mejor que yo, en todos los aspectos, ella vive en un sitio y yo en otro alejado geográficamente, y un buen día, que no se fijar, conocí a Chus, bueno, conocer en el sentido contemporáneo de la palabra, hablamos a través de Internet sólo porque ambos tenemos una afición común. Y desde ese día, vete tu a saber por qué, hablamos diariamente, y Chus se ha colado en mi vida; supongo, presumo, creo, que yo en la suya. Nos contamos nuestras cosas, nos decimos nuestras alegrías, hacemos risas, me ayuda en los momentos bajos, le ayudo en sus momentos bajos, Chus es técnicamente mi amigo, sí, en masculino, porque ambos sabemos y respetamos la circunstancia personal del otro y yo le cuento a Chus cosas que cuando era joven sólo le contaba a mis amigos. Dicho esto, no suena mal decir que yo quiero a Chus, un cariño filial, que se traduce en una relación diaria a través de Internet, del msn Messenger, de yahoo Messenger, de los juegos de yahoo.

Y ese es el milagro de la tecnología, de estos tiempos: dos personas absolutamente dispares, con circunstancias personales distintas, muy diferentes, geográficamente separadas, se conocen, se respetan y se quieren, en el sentido menos patrimonial del verbo, y yo no descarto casarme con Chus, así se lo he prometido, cuando dentro de unos cuantos lustros estemos en el asilo y casarnos suponga que nos den una habitación mas amplia, aparte de ser la envidia de los otros abuelitos que nos acompañen.

Con Chus discuto mucho, se enfada cuando llamo vejestorio a alguien, y me regaña tanto como yo a ella, a veces nos dejamos de hablar un tiempo, pero después volvemos a hablarnos, porque es muy cabezona, un poco menos que yo, pero muy cabezona. Pero sobre todo compartimos una amistad sincera y virtual que sabe que a ambos nos gusta que el otro esté ahí. Y a mí me gusta mucho saber que Chus sigue ahí, con los suyos. Chus debe ser muy fea o muy guapa, muy delgada o muy gorda, pero me da igual, sea como sea Chus es mi amiga del alma y así va a seguir siendo.

4 comentarios:

Cape dijo...

Creo que nadie, mejor que lo hiciste tú, puede definir mejor ni con palabras tan bonitas la amistad que puede surgir aqui. Soy amiga de Chus y la aprecio mucho, ni una chispita amiga tuya (jejeje) pero ha sido un placer leer estas palabras que la dedicas. Son preciosas. Gracias.

Anónimo dijo...

holaaa icaria, soy chus, gracias por por todo lo que has escrito, de nuestra amistad, asi es, tal cual, cuantos enfados y cuantos perdones, pero siempre volvemos, a veces yo tambien me lo pregunto, por que? no lo se, sera por en realidad esto sea,el significado de la palabra,,AMIGOS,quiero que sepas que me has emocionado y que es una de las cosas mas bonitas que me han escrito. gracias por ser mi amigo, y que esta amistad, como tu bien dices, sera para siempre.
besos

Anónimo dijo...

Los conozco a los dos y la verdad que me reia solita mientras leia por que me parecia estarlos "viendo". Me invitan a la boda, quiero ser la florista!!!!

Flordegato dijo...

A lo largo de los años nos encontramos con gente que pasa por nuestra vida. Pero sabemos que son amigos cuando con una mirada, un gesto, una palabra, comprenden que los necesitamos.
Bonito relato, te felicito....